Sí, has escuchado bien. Tu bebé puede nacer con dientes y a pesar de que la visita al odontopediatra se deba hacer al año de edad, en este caso tendrás que adelantarla a sus primeros días de vida. Aunque no parezca algo importante, sí lo es; debido a las complicaciones que puede llevar asociado. El problema principal de estos dientes deriva en que en la mayoría de los casos están poco desarrollados y poseen forma anormal, con esmalte hipoplásico, con poca o ausencia total de la raíz y con marcada movilidad.

El periodo normal de erupción de los dientes temporales se inicia a los seis meses de edad con los incisivos centrales inferiores. Sin embargo, por causas multifactoriales en las que intervienen factores genéticos y ambientales, hay casos en los que estos dientes se encuentran presentes en el nacimiento denominados dientes natales, o aparecen en los primeros treinta días de vida que reciben el calificativo de neonatales.

La prevalencia puede variar entre 1:2000 al 1: 3500 casos. De los cuales, un 10% suelen ser supernumerarios, una anomalía de número que significa tener un diente extra.

Aunque la opción ideal sea mantenerlos en boca, debemos pensar que actuación conlleva menor riesgo y/o mayor beneficio. Si estamos ante un caso donde los dientes son los correspondientes a su dentición normal, el principal objetivo será mantenerlo todo lo posible, sabiendo que es necesario un control por parte del odontopediatra con revisiones periódicas.

El caso se complica si aparece la enfermedad de Riga_Fede que cursa con ulceraciones o traumatismos en los tejidos orales del bebé, causado por el roce de la lengua con el diente en cuestión durante la succión, pudiendo ocasionar trastornos en la alimentación con la correspondiente deficiencia en la ganancia de peso en el bebé o lesiones en el pezón de la madre durante la lactancia, ante esta situación se optará por pulir la pieza o restaurarla.

Por el contrario, si presenta movilidad y hay riesgo de aspiración de la pieza, dolor excesivo referido por la madre o si se trata de un diente extra (supernumerario), tendremos que decantarnos por la extracción. Para realizar este procedimiento debemos esperar un mínimo de 10 días tras el nacimiento, como periodo de seguridad ya que a los recién nacidos le caracterizan tener una síntesis insuficiente de vitamina K, esencial para una adecuada coagulación. Transcurrido ese tiempo, el odontopediatra os dará las pautas a seguir.

 

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