La moda de las perforaciones en algunas culturas tiene un valor añadido, un significado, en los esquimales se utilizaban para determinar que un niño ya no es tal, es adolescente y está preparado para asumir responsabilidades y salir a cazar con los mayores. En las tribus masái, las mujeres se perforan la cavidad oral con discos para aumentar su tamaño. Sin embargo, dejando a un lado la razón cultural, es pura estética. Algunos lo hacen por añadir un punto de erotismo, otros por mera decoración… pero cuando puede tener graves implicaciones en la salud, hay que pararse un minuto a pensar y reflexionar si realmente nos merece la pena. Para ello, vamos a hacer un pequeño listado con todas las complicaciones que pueden derivar de esta práctica y podáis tomar una decisión con mayor rigor:

Problemas periodontales: lo más frecuente es la recesión de la encía debido al peso del piercing y al roce sobre los tejidos blandos (encía) que rodean el margen gingival produciendo exposiciones de la raíz del diente y pérdida de los tejidos de sostén del diente, conllevando en los casos más extremos a la pérdida del diente.

Fisuras y fracturas dentales: los pequeños traumatismos repetidos por la misma fonación o masticación con el piercing en los dientes pueden provocar desde pequeñas fisuras a fracturas dentarias.

Pérdida de sensibilidad en la zona de perforación por daños en algún nervio.

Hemorragias: por perforación de vasos sanguíneos

Infecciones: la boca es un importante foco de infecciones donde habitan millones de bacterias y, además, con una perforación puede llegar a diseminarse a través del torrente sanguíneo a otros órganos del cuerpo.

No queremos ser alarmistas pero se han diagnosticado casos de muerte por aspiración de piercing, hepatitis, tétanos, angina de Ludwuig, etc.

Son muchas razonas por las que podemos afirmar que esta moda es peligrosa. Si tienes cualquier duda al respecto, no dudes en pedir cita en Clínica Baracco – Odontólogos y ¡Cuidaremos de ti!