¿Qué hacer para evitar el temido miedo dental en tu hij@?

Es importante que desde que son pequeños enviemos mensajes positivos a los niñ@s respecto a la higiene bucal y a las visitas al dentista. Si a nuestr@ hij@ le decimos que tiene que lavarse los dientes o sino el dentista le va a hacer daño, estamos transmitiendo al niñ@ que el dentista hace daño. Con la imaginación portentosa que tienen l@s niñ@s, pueden pensar cualquier tipo de barbaridad y empezar a tener verdadero pánico a ir al dentista, esto es denominado miedo subjetivo o aprendido.

Ir con predisposición negativa puede hacer que cambie nuestra percepción de los hechos y pensar que ha sido una tortura cuando en realidad no ha ocurrido nada. Muchas veces vemos caras de padres que están completamente descompuestas por el miedo a que hagan daño a sus hij@s y claro, eso l@s niñ@s lo perciben.

Por eso es tan importante, por el bien de l@s niñ@s, que se les transmita que el dentista es otro doctor más. ¿Por qué cuando un niñ@ va al médico de cabecera no tiene miedo? Sencillo, no se lo hemos transmitido.

Si el niñ@ juega a ser dentista y entiende lo que ahí se hace, es muy probable que controlemos ese miedo. En el mercado existen numerosos juegos con plastilina o incluso digitales para el móvil o tablet donde el niñ@ puede curar caries, poner ortodoncia y otras muchas técnicas que además de divertirle, le van a ayudar a entender lo que hace un dentista.

En resumen, lo ideal es decirle al niñ@ que debe lavarse los dientes para tenerlos limpios y sanos, igual que se lavan la cara o las manos. Y cuando le toque ir a revisión, tratar que sea algo completamente normal. Es conveniente  evitar entrar en el gabinete con el niñ@, puesto que los odontopediatras son profesionales acostumbrados a tratar con ell@s y la presencia de los padres suele, al contrario de lo que se podría pensar, poner más nerviosos a l@s niñ@s debido a que pueden equivocarse y dar información que no se debe…Por ejemplo, a la hora de anestesiar, ni siquiera les contamos a l@s niñ@s que les vamos a pinchar, se utilizan otro tipo de técnicas de distracción, relajación, etc que les facilita y agrada mucho más ese momento. Los juegos ayudan a que l@s niñ@s conozcan la labor del dentista y vayan a la clínica completamente tranquil@s.

A todo lo anterior, se le debe de acompañar una visita regular cada 6 meses aproximadamente (dependiendo del riesgo de caries) desde que el niñ@ tiene 1 año. ¿Por qué razón? Porque es la forma más sencilla de coger un hábito, de tomar confianza con su dentista, de acumular experiencias positivas…de tal forma que, cuando sufra un traumatismo o cuando tenga una lesión cariosa, no va a ser un drama porque va a venir relajado y el manejo de la conducta va a resultar mucho más sencillo siendo una ventaja para el niñ@ y para el profesional.

Os animamos a que motivéis a vuestr@s pequeñ@s, que juguéis con ell@s, leáis libros de personajes que van al dentista, dibujos, utilicéis toda la imaginación que esté a vuestro alcance y … No sabrán lo que es el miedo dental. ¡Mucho ánimo!

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