Tanto el cepillo de dientes manual como el cepillo eléctrico pueden tener una eficacia similar, siempre y cuando se utilice una técnica buena y la duración del cepillado sea óptima. Sin embargo, estos requisitos no suelen cumplirse con frecuencia, en cuyo caso el cepillo eléctrico ofrece algunas ventajas sobre el manual; ¡Te las contamos!

  • Si se sufre de discapacidad física o psíquica, con limitaciones locomotoras, el cepillo eléctrico será el mejor aliado para mantener una buena higiene dental, facilitando mucho el cepillado.
  • Se ha demostrado que el cepillo eléctrico elimina más cantidad de placa que el manual.
  • La velocidad de giro del cabezal hace que la limpieza dental se complete en menos tiempo que con el manual.
  • El cepillo eléctrico tiene sensor de presión facilitando no lesionar el diente/encía por abrasión. Esta característica es muy útil, incluso en pacientes muy escrupulosos con la limpieza, ya que buscan la perfección y piensan que realizando el cepillado con fuerza eliminan más placa y no es así, sólo se consigue dañar los tejidos dentales y periodontales.
  • Tiene una señal acústica que nos indica cuánto tiempo debemos estar cepillándonos los dientes para que sea óptimo: 2 minutos.
  • El cepillado se realiza con mayor comodidad, sólo debemos preocuparnos de pasarlo por todas las superficies dentarias.
  • Ayuda a motivar a los más pequeños de la casa con esta tarea diaria. El cepillo eléctrico hace de este momento más divertido y les ayuda porque no hay que aplicar una técnica precisa. Además, son aptos para personas que portan ortodoncia.
  • El recambio del cabezal debe hacerse por igual en ambos cepillos, deben cambiarse a los 3 meses o cuando se detecten signos de deterioro.

 

Ahora ya puedes decidir tú mismo cuál es mejor para ti. Si tienes cualquier duda, pide cita en Clínica Baracco – Odontólogos y, ¡Cuidaremos de ti!