La lengua es un órgano compuesto por 17 músculos que tiene multitud de funciones muy importantes como la percepción de los sabores e interviene en la masticación, la deglución y la fonación. La anatomía de la lengua es muy rugosa, lo que favorece el acumulación de biofilm y bacterias. Por ello, es de vital importancia mantener la lengua limpia porque si no lo haces puede aparecer halitosis, candidas, caries en los dientes, puede afectar al sentido del gusto, etc.

Para limpiar la lengua se puede emplear el cepillo dental o bien un limpiador específico de lengua. Se trata de sacar la lengua y limpiar desde la parte más interna hasta la punta por todo el dorso de la lengua, inclusive los laterales. Se debe repetir esta acción varias veces, ejerciendo una presión suave, para asegurarnos de arrastrar  la placa y microbios. Después, enjuaga tu boca y limpia el instrumento.

Recuerda que el enjuague es un complemento pero en ningún caso debería de ser el sustituto del cepillo dental o el limpiador de lengua.

Se aconseja hacer una revisión semestral o anual a la clínica o antes en el caso de observar cambios en el aspecto de la lengua, tales como decoloraciones, úlceras o lesiones. Si tienes cualquier duda, pide cita en Clínica Baracco – Odontólogos y ¡Cuidaremos de ti!