El chupete no es un objeto indispensable, pero tiene una función clara, consolar y tranquilizar al bebé. Por ello, es muy frecuente que tu hij@ lo adore. Lo importante es que sepas cuándo y cómo decir adiós al chupete ¿Por qué? Porque existe un riesgo de maloclusiones, de deformación del maxilar, dependiendo de la intensidad y duración de la succión y de su patrón maxilofacial. Por ello, EL CHUPETE CUANTO MENOS TIEMPO MEJOR, SIEMPRE QUE NO SEA SUSTITUIDO POR EL DEDO.

  • Deben ir abandonando el chupete a partir del 1er cumpleaños, máximo a los dos años.

¿Por qué?

  • Por las posibles malformaciones que puede producir en los 3 planos del espacio:
    • Sagital: incisivos se adelantan e incluso la premaxila
    • Transversal: mordida cruzada lateral
    • Vertical: mordida abierta (persistiendo la deglución infantil)

¿Cómo podemos hacerlo “sin morir en el intento”?.- Esta es la pregunta más típica que hacen los padres cuando acuden a la consulta y les recomendamos que abandonen el hábito. Pues bien, ahí van algunos consejos:

  • Es necesario preparar a tu hij@ para ello pero, ¿Cómo? Debemos de contarle que ya se está haciendo muy mayor y que el chupete es sólo para bebes porque el médico nos ha explicado que es muy importante para que la boca no se le ponga malita. Y le diremos: tú lo vas a hacer muy bien porque eres muy valiente y, sobre todo, muy mayor. ¿A qué tu prima, Irene, ya no lo lleva? Claro, porque es mayor…Durante varias semanas se lo repetiremos varias veces, incluso delante de vecinos, amigos, familiares para contarles que como ya es mayor…vamos a dejar el chupete.
  • Después hay que actuar, es decir, llega el momento de la despedida. Para ello, puedes utilizar la táctica que creas que va mejor con tu hij@, recuerda que la fantasía es muy poderosa…Por ejemplo, dárselo a los reyes, o a un bebé que conozca porque él lo necesita, pero tú ya no..; tirarlo directamente a la basura para que vea que ya no lo necesita y que no hay en casa, por eso no lo puede pedir…
  • Y por último, vendrá una etapa en la que estarán un poco más irritad@s y debemos de compensarles con refuerzo positivo, paciencia, comprensión, mimos y mucho cariño. Ellos notarán un vacío porque ya no tienen el apoyo que les ayudaba a consolarse, por tanto, sería bueno buscar un sustituto: un muñeco, un trapito suave…algo que le motive y que pueda ayudarle.

 

¡Mucho ánimo! Con apoyo, motivación y cariño se consigue todo. Si tienes cualquier duda, pide cita en Clínica Baracco – Odontólogos y ¡Cuidaremos de tu pequeñ@!